Documento histórico: Tema presentado en el Primer Congreso Espiritual ALERTA, en la tarde del 31 de marzo de 1956

 

Inicio - Home

 

La “Nueva” Biblia

“SI FUEREN DESTRUIDOS LOS FUNDAMENTOS, ¿QUÉ HA DE HACER EL JUSTO?” (Salmo 11: 3)

 

por José María Di Pardo

Primer Congreso Espiritual ALERTA, Buenos Aires, 1956

© Copyright 2002, Adelphia. www.philadelphos.org

Esta página y todos sus contenidos se encuentran registrados y no puede ninguna parte de ellos ser almacenada en BBS o sitios de Internet sin el permiso expreso del editor. Ninguno de los textos pueden ser reproducidos total o parcialmente con fines comerciales. Pueden ser enviados gratuitamente por correo electrónico, siempre que se deje intacto su contenido, sin ningún agregado ni omisión, y se haga mención expresa del autor y la fuente.

 

Hermanos evangélicos:

Ante la realidad de una Biblia modernista en nuestra presencia,  VERSION STANDARD REVISADA, en la cual se mutilan textos para introducir cambios fundamentales doctrinarios; DIOS, por SU PALABRA, formula a sus hijos una pregunta tremenda, que debe producir una fuerte sacudida mental y espiritual a nuestras conciencias:

“Si fueren destruidos los fundamentos, ¿QUÉ HA DE HACER EL JUSTO? (Salmo 11: 3).

Nuestro primer pensamiento es de que existe una relación tan substancial entre el cristiano evangélico y los fundamentos sobre los cuales reposa su seguridad de salvación; están ellos tan ligados y enraizados a su ser moral y espiritual, que sería de todo punto imposible que permaneciera ilesa, si a esos fundamentos se les pudiera despojar de su Divinidad, de su virtud de inmutables e inviolables.

En otros términos y dentro del pensamiento cristiano; si fuera posible destruirlo quedaría sin salvación para su alma, sin paz en su corazón, con sólo una horrenda esperanza de juicio y hervor de fuego. (Hebreos 10: 27).

Pero los fundamentos son ETERNOS, INTANGIBLES, INDESTRUCTIBLES. Con jubilosa gratitud hacia Dios, podemos repetir con el apóstol San Pablo:

“Por lo cual estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente ni lo por venir, ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura nos podrá apartar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro”. (Romanos 8:38-39)

Esta afirmación, parecería restar importancia al interrogante planteado por LA PALABRA DE DIOS, por cuanto los fundamentos son intangibles, pero dejaremos para más adelante la consideración de ese asunto.

Por ahora —y refiriéndonos a la nueva Biblia— uno de los puntos que incluye nuestro tema general, hemos de reseñar las causales que desde el principio atentaron contra la autoridad de la Palabra de Dios.

La trama que sirve de fondo a la historia respectiva es sutilísima, pues si bien descansa sobre bases humanas determinantes, se origina en un ser que no es humano, sino altamente espiritual: Satanás; y para aprehender el proceso evolutivo, para seguir sus hilos invisibles, será necesario ahondar al personaje, a intuirlo, a discernirlo a través de toda la trayectoria en su incidencia sobre el hombre, actuando por sus valores humanos, en una vinculación más o menos estrecha, según el grado de influencia que sobre él pueda ejercer.

Fue Satanás en el Edén, en su primera relación con el género humano, quien con toda falacia, cuestionó la validez de la Palabra de Dios y arranca de allí su interdependencia con el hombre.

Pero obsérvese que ese ser altamente inteligente, que no había guardado su dignidad en los tiempos que precedieron a la aparición del hombre, al ponerse en contacto con él, se reduce al nivel de una bestia, no sólo por su introducción en un ser irracional, a través del cual fueran audibles a nuestros primitivos padres las palabras de la tentación, sino que su rebeldía le hace cometer la irracionalidad de atraer  sobre sí, por toda la eternidad, el justo juicio y castigo de Dios (Génesis 3: 14-15). De allí el estigma de que su mismo nombre se identifique desde entonces con el nombre del reptil en el cual encarnó: la serpiente. (Ap. 12: 9).

Corresponde, pues, a Satanás, la paternidad del intento de invalidar la Palabra de Dios y luego a quienes se constituyen en sus instrumentos ejecutores.

Dios, en su Divina Providencia, además de la palabra oral de sus siervos, había previsto LA PALABRA ESCRITA, sea del Antiguo como del Nuevo Testamento, para colocar las enseñanzas al abrigo de toda alteración, de todo espíritu de error o de mentira.

Desde el Génesis al Apocalipsis, una armonía profunda se evidencia en esa compilación maravillosa que llamamos LA SANTA BIBLIA, porque todos sus libros se compenetran unos a otros por el mismo Espíritu Santo. EL LIBRO DE LA VIDA no ofrece ni la más ligera nube que rompa su unidad de fondo. No existe en su granítico basamento el más pequeño resquicio por donde —con justicia— pudiera ser minado.

Pero LA BIBLIA contiene hechos sobrenaturales, desde el punto de vista meramente humano, aunque perfectamente naturales porque la acción corresponde a Dios, y lo sobrenatural según la filosofía racionalista es inadmisible porque trasciende la razón. La credibilidad de esos hechos se hace entonces una cuestión de fe.

El apóstol San Pablo expresa al respecto:

“...mas no les aprovechó el oír la palabra a los que la oyeron sin mezclar fe”. (Hebreos 4: 2)

Ese principio inalterable de que la fe es necesaria para la aceptación de la Palabra de Dios, constituyó el blanco del ataque satánico contra la AUTORIDAD BÍBLICA.

Ya el JUDAISMO, por sus sectas más caracterizadas, se había pronunciado en contra. LOS SADUCEOS, altos críticos radicales de su tiempo, rechazaban todos los elementos sobrenaturales de la fe judaica. Y LOS FARISEOS, a quienes el Señor apostrofó como los que dicen pero no hacen y de sepulcros blanqueados, añadían a las Escrituras legítimas de las cuales eran copistas y principales instructores, rituales, leyendas e interpretaciones místicas que las desvirtuaban.

EL CRISTIANISMO, desde sus primeros albores, no dejó de dar su diezmo de contribución a la RAZON en perjuicio de la REVELACION. A mediados del siglo segundo, comenzamos a ver como maestros de la Iglesia a una sucesión de hombres de alta educación, como Justino Mártir y Clemente de Alejandría, que antes de sus conversiones eran maestros de filosofía; Cipriano, un maestro de retórica y Orígenes estudiaba filosofía bajo maestros paganos, mientras se procuraba su sustento mediante la enseñanza de la retórica. Ellos y otros como ellos, se inclinaban a veces a las doctrinas de Platón, pero como no podían sacrificar el dogma a las cavilaciones de la mente, se veían precisados a escoger lo bueno de las escuelas filosóficas y desechar lo restante. Así resultaba que cierto grado de eclecticismo era una necesidad. La escuela ecléctica tuvo su origen en Alejandría y escogía de los demás sistemas filosóficos lo que le parecía verdadero o más verosímil, sin ligarse con los principios de ninguna. Allí descollaron muchos cristianos de los cuales bastará nombrar a Clemente de Alejandría que nos ha dejado el conocido pasaje en que describe su método:

“Por filosofía no entiendo la estoica, la platónica, la epicúrea o la aristotélica; lo que estas escuelas hayan enseñado que sea conforme a la verdad, a la justicia, a la piedad, a todo esto llamo yo selecta filosofía.”

Estos padres de la Iglesia creían que podían combatir la filosofía pagana con las armas de la filosofía, y solían aplicar los principios filosóficos y de lógica, al estudio de doctrina cristiana. No se apercibían que al hacer eso estaban adulterando la doctrina. Como expresa Mosheim —distinguido historiador—: Esta nueva filosofía (neoplatonismo) equivocadamente adoptada por Orígenes y otros cristianos, hacía mucho daño al cristianismo, pues por su medio estos maestros envolvían en oscuridad filosófica, a muchas partes de nuestra fe que en sí son sencillas, y aun agregaban a las enseñanzas del Señor, no pocas cosas de las que no hay indicios en las Escrituras.

Junto con estas tendencias, encontramos que muchos aplicaban los principios de interpretación alegórica, con los cuales se había pretendido reconciliar la filosofía griega con las Escrituras del Antiguo Testamento. Tal sistema daba rienda suelta a imaginación y en la práctica sus resultados eran que se abandonaban las verdades escriturales para seguir las propias especulaciones.

He aquí, sucintamente esbozado, el génesis de perversión, que en su fondo consistía en el esfuerzo para definir con exactitud y lógica humanas, ciertas verdades reveladas, para cuya comprensión nuestras mentes naturales no son suficientes.

Se pretendió luego con otros sistemas filosóficos más estilizados, pero que no desmentían su paternidad naturalista, atacar la AUTORIDAD DE LA SANTA BIBLIA, afirmando que su veracidad no era necesaria, por cuanto el fundamento de la religión residía en el sentimiento religioso innato, en la propia conciencia interior. Lo más repudiable de este sistema es que se apropió de los viejos términos teológicos para presentar su pensamiento liberal negativo y así su doctrina se torna aún más engañosa, pérfida y abominable.

En otro trabajo bajo el tema de Falsos cristos y falsos profetas, fueron expuestas con amplitud de fondo y de detalles, esas distintas tendencias con sus características particulares.

En el presente, me concretaré sólo a citarlas, como introducción al tema, la nueva Biblia, sin preocuparme siquiera de rebatirlas, porque mi mensaje no está destinado a ateos, ni racionalistas, ni incrédulos, sino a cristianos evangélicos.

Encauzada así la corriente de quienes cuestionaban la autoridad bíblica, se pretendió también medir su veracidad mediante estudios críticos, como crítica textual, crítica filológica, crítica histórica y alta crítica.

El estudio de todas las cuestiones relativas al origen, a la historia y al carácter libros, tiene su lugar legítimo y necesario en la teología. Estos trabajos de la crítica sagrada, si se conservan en su justo límite, son de gran importancia como preparación a la exégesis, pero no pueden interesar directamente a la fe, ni incidir negativamente sobre ella para destruirla, PORQUE LA FE DE LA IGLESIA Y LA DE CADA CREYENTE REPOSA SOBRE FUNDAMENTOS MUY DISTINTOS DE LOS RESULTADOS HARTO VARIABLES, SOFÍSTICOS Y CONTRADICTORIOS DE LA CRÍTICA.

Los pretendidos eruditos, sin apercibirse de la grandeza infinita de las cosas ofrecidas a sus meditaciones, antes bien, inflamados en el orgullo de su erudición, basaron sus investigaciones en la INCREDULIDAD, para reducir los hechos que cuestionaban a proporciones naturales, por cuanto así satisfacían sus conceptos racionalistas; y los negaron después, concluyendo por destruir el valor histórico de los libros que los contienen.

Y finalmente, no contentos con desvanecerlos con la fuerza de su científica dialéctica, con que han sabido adornar sus conclusiones, como epílogo lógico de sus teorías inmundas, ahora tratan de quitarlos de las páginas de LA SANTA BIBLIA, mutilándola e introduciendo conceptos tergiversados en su texto, como ocurre con la  VERSION STANDARD REVISADA que han publicado.

Al formular esta denuncia desde este Congreso Espiritual, quisiéramos llegar al corazón de nuestros hermanos en Cristo, con quienes nos une la común fe en el Señor y los lazos fraternos que crea la unción del Espíritu Santo en los corazones de los regenerados.

Quisiéramos decirles a ellos, que hasta ahora tuvieron ideas confusas respecto al modernismo, que no se trata ya de libros modernistas, o de ministros modernistas sino que se trata de la Biblia modernista, publicada en idioma inglés; y de la amenaza que se cierne sobre la versión castellana.

Sólo la influencia satánica a la que nos referimos al principio, que juega siempre con mano invisible a través de sus secuaces, pudo inspirar en el pensamiento y corazón de algunos, la voluntad de realizar el más grave intento apóstata efectuado hasta la fecha. Y con estos conceptos introductorios, podemos ahora entrar de lleno a considerar la nueva Biblia.

En Septiembre de 1952 y precedida por una propaganda extraordinaria, apareció en los EE.UU. de Norteamérica una nueva versión de la Biblia, como dijimos, en idioma inglés, de la que ya se han distribuido varios millones de ejemplares. Esa Biblia fue auspiciada por el Concilio Nacional de Iglesias de ese país, columna fuerte del Concilio Mundial de Iglesias.

El Comité encargado de su traducción, estudio y revisión, que comenzó sus tareas en el año 1935, fue constituido por 32 eruditos, pertenecientes a distintas denominaciones, colegios y universidades de EE.UU. y el Canadá, todos de neto pelaje modernista, que en manera alguna reconocían a la Biblia como LA PALABRA DE DIOS, infalible e inerrable, de lo cual dieron claras evidencias a través de los libros y escritos de que son autores. El más conservador de ellos, el Dr. William Albright, en un artículo publicado algunos años atrás en una Concordancia, manifiesta que la única doctrina puesta en duda por los descubrimientos arqueológicos, era la inspiración de la Biblia.

Otro erudito, Walter Russell Bowie, escribió un libro sobre los grandes hombres de la Biblia, y burlándose de la verdad y de los hechos que se hallan en la Divina Palabra, dice que según las tradiciones que han llegado hasta nosotros por medio del FOLKLORE del pueblo de Israel, Matusalem vivió 969 años, y que llegó a ser no sólo una leyenda, sino también un proverbio.

Clarence T. Craig, otro integrante del Comité, es autor de un libro sobre “Los principios del Cristianismo”, en el que expresa lo siguiente: “Ningún evangelio describe la salida de Jesús de la tumba. El hecho de que la tumba fue encontrada vacía, puede tener muchas explicaciones, y lo último que el hombre moderno puede creer es que el cuerpo de Cristo fue resucitado.”

No deseo continuar refiriéndome a los demás eruditos intervinientes, ni a los libros de los cuales son autores, porque repugna a mi sensibilidad cristiana. Sólo cité esos casos para indicar los rasgos de audacia apóstata, de quienes tuvieron a su cargo la tarea de esta nueva versión de la Biblia.

EN QUE CONSISTE NUESTRA DENUNCIA

Denunciamos concretamente que en LA VERSION STANDARD REVISADA DE LA BIBLIA, es evidente la intención maligna y maliciosa de eliminar en algunos textos, cuanto se refiere a la Divinidad de nuestro Señor Jesu-Cristo, para hacerlo aparecer como mero hombre.

Este solo enunciado, pecaminoso y abominable de por sí, debe sin duda sobrecoger con obsesión de dolor y de pena el espíritu de cada creyente verdadero.

De nuestra parte, aportaremos algunas pruebas para fundamentar nuestra acusación, luego de lo cual habrá sobrada razón para que este Congreso Espiritual repudie como herética esta versión, y haga público ese repudio para conocimiento de nuestros hermanos en la fe y de las Sociedades Bíblicas Unidas que la venden.

VEAMOS AHORA LAS PRUEBAS

En primer lugar las que atacan la engendración virginal de nuestro Señor.

En ISAIAS 7: 14, nuestra versión castellana REINA-VALERA expresa:

“Por tanto el mismo Señor os dará señal; He aquí que la virgen concebirá y parirá hijo, y llamará su nombre Emanuel”.

En cambio, en la versión nueva han suplantado el vocablo VIRGEN por las palabras MUJER JOVEN.

Pero obsérvese que es posible ser mujer joven sin ser virgen, y que si se aplica ese criterio a la madre del Señor, se llega a una conclusión abominable.

Los modernistas alegaron como defensa de la suplantación, que la palabra del original hebreo del Antiguo Testamento que se tradujo: ALMAH, reviste la significación de una mujer joven en edad de contraer matrimonio, y que el término hebreo específico para significar VIRGEN es BETHULAH que no se menciona en Isaías 7: 14.

Por otra parte, no excluyen para ALMAH también la significación de VIRGEN, y así lo reconocen lacónicamente al consignar O VIRGEN en la nueva versión nota al pie.

Veamos qué nos dicen los eruditos fundamentales:

1.º) Los traductores de Septuaginta, que tradujeron las escrituras del Antiguo Testamento del hebreo al griego, 270 años antes de Cristo, mucho antes de que hubiese un Nuevo Testamento, o ninguna cuestión acerca de Jesús de Nazareth, tradujeron la palabra ALMAH por VIRGEN. Es indudable que los 70 traductores, todos ellos hebreos, estaban mejor informados de lo que pueden estarlo los modernistas de hoy, para conocer el significado de ALMAH.

2.º) El apóstol San Mateo, no está de acuerdo de que ALMAH signifique “MUJER JOVEN”, pues él la tradujo del hebreo al griego en su evangelio como VIRGEN y el apóstol inspirado es de mucha más autoridad para la Iglesia de Cristo que los así  llamados eruditos modernistas.

3.º) Aunque ellos impropiamente sostienen que la palabra hebrea para significar virgen es Bethulah, han olvidado que ese término en Joel 1: 8 es usado para mujer casada.

Pero dejando para los hebraístas estas disquisiciones de filología y aun concediendo lo que los mismos modernistas aceptan, que la palabra ALMAH, del hebreo, puede ser traducida indistintamente como MUJER JOVEN o como VIRGEN, ¿por qué entonces en el texto de Isaías 7:14, se deciden por la traducción de MUJER JOVEN, que ni niega ni afirma la virginidad, dejando así librado a la interpretación antojadiza y capciosa de cada uno, un asunto tan importante como la engendración virginal de nuestro Señor? ¿Por qué no usaron la palabra VIRGEN, como ellos mismos tuvieron que traducir en Mateo 1: 22-23, en el pasaje que hace referencia directa a la profecía de Isaías 7:14?

Surge pues evidente la malignidad, la malicia, la intención de sembrar la duda, de echar sombras, al escoger entre las dos traducciones, la que podía engendrar incredulidad en cuanto a la engendración de Jesu-Cristo.

Ya en futuras ediciones de esa Biblia eliminarán la nota al pie que dice o virgen y quedaría sólo en el texto mujer joven. Después habían de corregir a San Mateo, alegando que si el evangelista hace referencia a la profecía debía estar acorde con ella a cerca de la significación del vocablo. Todo es cuestión de tiempo y nada hay tan deshonesto como los procedimientos que emplea un modernista.

En LUCAS 2: 33, leemos en nuestra versión castellana:

“Y José y su madre estaban maravillados de las cosas que se decían de él”.

En la versión modernista, en lugar de José y su madre ponen Y SU PADRE  Y SU MADRE.

Aquí, sin ninguna clase de explicación, afirman explícitamente que José es el Padre del Señor.

En MATEO 1: 16, dice la versión REINA - VALERA:

“Y Jacob engendró a José, marido de María, de la cual nació Jesús, el cual es llamado el Cristo”.

En la nueva versión se traduce bien el texto, pero en nota al pie se dice lo siguiente: “Otras autoridades antiguas leen: José, con quien estaba desposada la virgen María, era el padre de Jesús, quien es llamado el Cristo.”

Otra vez podemos observar que con toda claridad se indica a José como el padre del Señor, por la autoridad que esos eruditos dicen conceder a algunos manuscritos.

Los manuscritos más cercanos a los originales, no se aproximan a los días apostólicos más allá del siglo IV. Es conveniente tener en cuenta la grande labor habida para ese siglo IV, de copista tras copista, para multiplicar los manuscritos, dado las crecientes necesidades de la predicación. Si en un solo manuscrito se hubiera expresado que José era el padre de Jesús, ello hubiera sido causa bastante para que apareciera después en muchos otros.

Pero en verdad no existe un solo manuscrito en lengua original que contenga esa afirmación, sino que sólo se expresa en una versión en lengua siríaca, escrita años después del tiempo apostólico.

Por Divina Providencia, aun nos quedan presentes y consultables, muchos de los manuscritos de sus primeros siervos, para alentarnos a sostener por intangible, dentro de la crítica textual, el nacimiento virginal de nuestro Señor. Lecciones y testimonios abundan que evidencian que ese documento que ellos citan y en cuya virtud se permiten afirmar una paternidad espuria, no es de autoridad alguna, pero sí la tienen, históricamente probado, aquellos que citan la legítima paternidad de nuestro Señor.

Sería necesario probar antes, que todos los manuscritos son defectuosos, menos el que ellos invocan con voluntaria malicia. Y ESO AUN NO ESTA HECHO.

Hemos de examinar ahora dos textos en los que la NUEVA VERSION elimina la Divinidad del Señor Jesu-Cristo.

En ROMANOS 9: 5, leemos en nuestra versión castellana:

“Cuyos son los padres, y de los cuales es Cristo según la carne, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén”.

Obsérvese que el cual es Dios se refiere directamente a Cristo.

Pero la nueva versión ha hecho dos frases de ese texto y expresa:

“Cuyo son los patriarcas, y de los cuales vino según la carne, el Cristo. (PUNTO SEGUIDO). Dios que es sobre todas las cosas, sea bendito por los siglos. Amén”.

Ellos, al cortar la continuidad de la frase por medio del punto entre Cristo y Dios, alteran en absoluto el sentido y desaparece el concepto de CRISTO como DIOS.

En 1.ª TIMOTEO 3: 16, leemos en nuestra BIBLIA CASTELLANA:

“Y sin contradicción, grande es el misterio de la piedad: Dios ha sido manifestado en carne...

En cambio la NUEVA VERSION dice:

“Ciertamente, lo confesamos, grande es el misterio de nuestra fe: El fue manifestado en la carne...

Han suprimido “Y sin contradicción” y han suplantado el nombre del Ser Supremo DIOS, que se refiere directamente a Jesu-Cristo, por el pronombre personal EL, destruyendo otra vez en esta escritura la Deidad de nuestro Señor.

Hermanos: Podríamos continuar varias horas con otras citas fraudulentas y omisiones que contiene esta versión de la Biblia, pero no deseo fatigar más vuestra atención con este aspecto de mi exposición. Por otra parte, esas alteraciones, para que sean bien comprensibles, más que oírlas es conveniente leerlas uno mismo y cotejarlas objetivamente.

Ya en su tiempo iremos publicándolas con toda amplitud de detalles. Pero hoy nos conformaremos con las expuestas, que son más que suficientes para afirmar que esta nueva versión de la Biblia, no es LA PALABRA DE DIOS, sino LA PALABRA DEL DIABLO.

¿POR QUÉ DENUNCIAMOS?

“Si fueren destruidos los fundamentos, ¿QUÉ HA DE HACER EL JUSTO?”

¿Qué ha de hacer el justo, es decir, el justificado por la fe en el Señor, ante la limadura profunda que se intenta contra su Divinidad? ¿Qué ha de hacer, ante el intento de quienes quieren destruir de las benditas páginas de LA SANTA BIBLIA los fundamentos de su fe?

¿Qué ha de hacer cuando se pretende debilitar y destruir el principio de la AUTORIDAD DE LA BIBLIA, que tantas experiencias preciosas le concedió en su vida de creyente?

Señores ministros de LA PALABRA DE DIOS: para que vuestra predicación produzca la fe y las conversiones de almas, ¿no es acaso necesario que ella sea el eco fiel y vivo de la Palabra de Dios y de su revelación? ¿Qué haremos entonces con esta versión, que desacredita a la Biblia a los ojos de los inconversos?

¿Qué ha de hacer la juventud cristiana, que constituye la fuerza dinámica y propulsora, cuando en su mente en lugar de la luz del entendimiento espiritual, se siembran las dudas de la incredulidad?

Plegue a Dios que a su interrogante: ¿QUÉ HA DE HACER EL JUSTO?, cada uno de nosotros responda como el Salmista:

“TU SIERVO SOY YO, DAME ENTENDIMIENTO: PARA QUE SEPA TUS TESTIMONIOS.

“TIEMPO ES DE HACER, OH JEHOVA!: DISIPADO HAN TU LEY”. (Salmo 119: 125-126)

¡Qué gran cristiandad en el mundo, si siempre se hubiera respetado el CODIGO SANTO! Pero cuando se construye con bases falsas, cuando se pretenden torcer los fundamentos para satisfacción de los propios conceptos, cuando la PALABRA DE DIOS se supedita a la palabra de los eruditos, no se puede esperar, no se puede exigir que la grey evangélica, tenga un respeto fundamental por ninguna de sus instituciones y por eso la vemos desarrollarse en forma raquítica y con mucha fatiga.

Pero, ¿qué nos toca a nosotros esta NUEVA BIBLIA ANTIBÍBLICA publicada en Norteamérica? ¿No será que estamos haciendo demasiado ruido por algo en que no tenemos nada que ver? Así pueden opinar sólo los irresponsables, negligentes y espíritus dormidos.

En nuestro carácter de hijos de Dios, en las relaciones con nuestros hermanos, en los acontecimientos que se relacionan con la fe evangélica, a corta o larga distancia; nada puede sernos indiferente, nada nos es extraño, nada deja de vibrar en nosotros. Todo nos afecta o nos interesa en algún sentido, teórico o práctico. Las comunicaciones recíprocas nos acercan unos a otros y los lazos de la fraternidad espiritual, pueden amalgamar en una conciencia religiosa común a todos los cristianos.

Por otra parte, en estos países latinoamericanos, la cristiandad evangélica y sus instituciones principales, se han movido al impulso de la ayuda misionera y orientación espiritual de otros países, y de Norteamérica en particular, y su influencia en muchos aspectos es decisiva.

Nuestra Versión castellana REINA - VALERA.

Es por eso que fuimos sobrecogidos de zozobra, cuando hace unos años comenzó a agitarse en nuestro ambiente evangélico, la necesidad de la revisión del Texto Bíblico Reina-Valera, porque veíamos accionar en torno a esa iniciativa a reconocidas figuras modernistas de nuestro país.

Es que no podía para nosotros, que alguna experiencia tenemos de estas cosas, carecer de sentido lo que apareció en EL PREDICADOR EVANGÉLICO del trimestre Julio-Septiembre de 1950, bajo la firma de Carlos Turner:

“Una exigua minoría compuesta principalmente de misioneros, favorecería una “revisión más completa y comprensiva de la Biblia, llegando hasta sugerir que las “Sociedades Bíblicas apoyen la idea de una versión completamente nueva...”

“Una versión completamente nueva basada en los textos originales y siguiendo el “método usado por la comisión que está produciendo la REVISED STANDARD “VERSION en inglés...”

No podía pasar desapercibido para nosotros, la publicación del Dr. B. Foster Stockwell, rector de la Facultad de la calle Camacuá, esclarecido maestro racionalista, quien tratando el tema en CUADERNOS TEOLÓGICOS del primer semestre de 1950, nos dice:

“Algunos quisieran ver una versión nueva que se ajustara a las más rigurosas normas actuales de los estudios bíblicos; pero nos permitimos dudar de que haya todavía un grupo de evangélicos netamente latinoamericanos capacitados para una tarea de esta envergadura...”

Damos gracias a Dios de que el Boletín de las Sociedades Bíblicas Unidas de Noviembre de 1955, nos informa respecto a la revisión de la versión REINA - VALERA, que ya toca a su fin y que ha sido substancialmente de forma, no habiéndose tocado ni el texto ni su integridad. (Nota del editor: Esta afirmación fue dada en 1956, cuando aún no había aparecido la edición de la RV1960, la cual fue motivo de seria denuncia, conforme se anticipa en las Conclusiones expuestas más abajo y que se expusieron más tarde en diversos ámbitos y publicaciones).

Pero es indudable que poderosas influencias modernistas están presionando a las Sociedades Bíblicas Unidas para que publiquen una versión modernista en castellano y ya hay un principio de ejecución al poner en circulación un nuevo Testamento bilingüe, en inglés y en castellano.

El texto en inglés corresponde a LA VERSION STANDARD REVISADA que hoy hemos denunciado, y la parte en castellano, es una versión denominada la versión latinoamericana, que según informes de fuentes autorizadas, ha sido preparada especialmente para esta edición. El texto en castellano contiene cambios y omisiones de importancia con respecto a la versión REINA - VALERA.

Hermanos evangélicos argentinos: ¿hemos de quedar impasibles viendo cómo se están destruyendo los fundamentos en las páginas de la Biblia y que de seguir las cosas como van, no ha de llegar a manos de nuestros hijos en toda su pureza y santidad, sino mistificada, como ocurre con la nueva versión en inglés?

EL CELO demostrado por el Espíritu Santo en el Apocalipsis, amenazando con borrar el nombre en el Libro de la Vida y su parte de la Santa Ciudad, al que añadiere o quitare a las palabras allí dichas, alcanza a todos los libros de la SANTA BIBLIA, porque el mismo Espíritu los inspiró. ESA ADVERTENCIA GRAVE Y SOLEMNE QUEDA A LA CONSIDERACION DE LOS QUE LO ATENTEN Y DE QUIENES SIN PROTESTA LO TOLEREN.

 

 

CONCLUSIONES DEL “COMITE DE ESTUDIO”

del Tema:

La “Nueva” Biblia

 “SI FUEREN DESTRUIDOS LOS FUNDAMENTOS, ¿QUÉ HA DE HACER EL JUSTO?” (Salmo 11: 3)

 

POR CUANTO ENTENDEMOS:

 

POR TODO ELLO DECLARAMOS SER NECESARIO:

  1. Tener por herética la VERSION STANDARD REVISADA de la Biblia, publicada en idioma inglés, y así participarlo a todos los círculos cristianos y hermanos en la fe, con quienes nos sea posible ponernos en contacto.
  2. Solicitar de las autoridades de las librerías evangélicas y Juntas de Publicaciones o de quien correspondiera, que se abstengan de vender el Nuevo Testamento bilingüe, ya que su venta implica constituirse en propagadores de la herejía.
  3. Enviar nota de protesta a las Sociedades Bíblicas Unidas, por el Nuevo Testamento bilingüe.
  4. Promover que los pastores y dirigentes cristianos adhieran a esta declaración y solicitar sus opiniones personales para publicarlas.
  5. Mantenernos en situación de alerta, respecto a la anunciada revisión de la Versión Reina-Valera de la Biblia, hasta que se den a conocer las correcciones introducidas, para entonces disponer las medidas que las circunstancias aconsejen.

   

José María Di Pardo, Justo Argentino Lazarte, Sara Soledad B. de Lazarte, Sara Molina de Andenora, Carlos Alberto Andenora, Siria Angélica Di Pardo. 

 

Inicio - Home